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Colombia, un país más allá del conflicto

Claro, es mil veces más fácil volar un avión por instrumentos que lograr la cooperación de los políticos de pueblo. (…) Y más siendo mujer. (…) Una cosa aprendí: ya que la gente de los pueblos está acostumbrada a que los manden, comencé a comportarme como un patrón. Lamento mucho decir que la cosa da resultados. Así logré que las mujeres de Victoria (es un pueblo de por aquí) exigieran al médico una campaña de nutrición y de salud dental. Sí, es raro ver las dos cosas juntas, pero alimentarse sólo con aguapanela le destroza los dientes a cualquiera. Así que por lo menos eso he logrado. No es mucho, pero es un comienzo”. Elaine, la voluntaria de los Cuerpos de Paz de los Estados Unidos que vino a trabajar en Colombia –en El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez– describe así, en las cartas que le envía a su familia, su experiencia en los pueblos del país. Es febrero de 1970.

Cincuenta años después la escena se repite en cientos de municipios del país. Sus habitantes siguen exigiendo servicios básicos de salud, educación, saneamiento básico y todo aquello que les garantice, siquiera, un mínimo vital. Es cierto que el conflicto armado es un gran responsable de que muchas poblaciones no cuenten con ese mínimo vital, pero también es claro que por décadas gran parte del análisis sobre desigualdad, violencia, inseguridad y pobreza se ha enfocado en encontrar solamente sus causas y consecuencias en esa confrontación armada.

Así, gran parte de la discusión sobre la evolución y el fortalecimiento de la democracia colombiana se ha centrado en la dualidad conflicto–no conflicto, es decir, las explicaciones se dan desde el país que histórica y directamente ha estado afectado por la guerra y el que no ha sufrido su rigor directamente. Sin embargo, la violencia –particularmente la violencia política- no es el único desafío histórico que enfrenta Colombia; lograr que el Estado esté presente en todo el territorio nacional es otra gran tarea pendiente.

En Colombia, el proceso de construcción del Estado ha sido heterogéneo. En ciertas áreas su capacidad es muy débil, mientras que, en otras, es relativamente alta. Asimismo, existe una variación importante en la violencia política entre las diferentes regiones del país. Y este especial periodístico quiere, precisamente, comenzar a entender esas diferencias entre unas y otras regiones del país, de acuerdo a la afectación de la guerra y a la presencia del Estado en ellas. Comenzar a entender las diferentes Colombias que hoy coexisten en nuestro territorio.

Aunque las brechas no son muy grandes, sí se pueden identificar varios países –no solo un país afectado por el conflicto armado y otro no- con dinámicas políticas y actitudinales distintas. Es cierto que el impacto del conflicto sigue estando presente, pero es mucho menor, y a la hora de analizar las brechas entre esos diferentes países hay que tener en cuenta otros elementos, como puede ser la debilidad estatal.                                            

Este especial multimedia tiene como punto de partida la Muestra Especial 2019 del Observatorio de la Democracia. En ese estudio se entrevistaron a 4.000 colombianos, habitantes de 80 municipios (40 en los que se están implementando los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial–PDET y 40 NO-PDET) y con presencia diferenciada del Estado en ellos. Por lo tanto, esta Muestra Especial incluyó cuatro grupos de municipios: PDET de menor capacidad estatal; PDET de mayor capacidad estatal; NO-PDET de menor capacidad estatal y NO-PDET de mayor capacidad estatal.   puede conocer con más detalles cómo se hizo este estudio.

La principal motivación de la Muestra Especial 2019 fue dar cuenta de esos dos grandes problemas; el objetivo era explorar el impacto que tienen la capacidad estatal y el conflicto armado sobre las opiniones y las experiencias de las personas.

 

Principales hallazgos​

Principal problema del país

Conflicto armado (27.8 %)
Economía (23.2 %)
Seguridad (12.8 %).

Principal problema del país

Conflicto armado (27.8 %)
Economía (23.2 %)
Seguridad (12.8 %).

Principal problema del municipio

Acceso a servicios básicos (38.7 %)
Economía (15.1 %)
Seguridad (13.7 %).

En los municipios priorizados para el Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), sin importar si son de mayor o menor capacidad estatal, hay menor satisfacción con todos los servicios públicos –salud, agua y alcantarillado y escuelas públicas–”. Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia.

Pago de impuesto predial

En municipios NO-PDET de mayor capacidad estatal (46.2 %)
En municipios PDET de menor capacidad estatal (38.3 %).

Esto podría deberse a la baja formalización de la propiedad de la tierra, y sorprende cómo en los municipios de mayor capacidad esta no se ve reflejada en un mayor recaudo”. Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia.

Preocupaciones de inseguridad

Robos y ataques armados (entre 45 % y 65 %)

Medidas de protección

Evitar transitar por zonas peligrosas e instalar más candados o cerraduras en sus hogares entre 45 % y 65 %)
Armarse para garantizar su seguridad (4 %)

Confianza en la Policía y las Fuerzas Militares

En municipios NO-PDET de mayor capacidad estatal quienes más confían en los militares (60 %)
En municipios PDET de menor capacidad quienes más confían en la Policía (50 %)

Confianza en la Alcaldía

En municipios NO-PDET de menor capacidad estatal (50 %)
En municipios PDET de menor capacidad estatal y en municipios no PDET de mayor capacidad estatal (40 %)
En municipios PDET de mayor capacidad estatal (35%)

Lo que más llama la atención es que ninguna de las instituciones supera el 60 % en confianza y, muy similar a lo que ocurre en el resto del país, el Congreso y el sistema de justicia son las instituciones que registran los índices de menor confianza (entre el 25 % y el 40 %)”, Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia.

Implementación del Acuerdo de Paz con las FARC

Creen que poco se ha implementado del Acuerdo (entre el 65 % y 71 %)
Contribución del presidente Iván Duque a esa implementación (37.7 %)
Contribución de los excombatientes de las FARC (13.7 %)
Contribución de los excomandantes de las FARC (12.8 %),

Este resultado refleja la poca y débil confianza en las FARC, y al mismo tiempo la poca confianza en quienes tienen a su cargo la implementación, toda vez que incluso quienes creen que Duque ha contribuido más son menos del 40 %”. Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia.

Expectativas frente al Acuerdo de paz con las FARC

Mejorará el acceso a la tierra (entre 60 % y 65 %)
Mejorará la seguridad (entre 50 % y 60 %)
Mejorará la economía local (entre 45 % y 55 %)

Actores que proveían la seguridad antes de la firma del Acuerdo de paz y ahora

Vecinos (antes, menos de 10 %; ahora, entre 10 % y 12 %) Policía y Ejército (antes,entre 47 % y 55 %; ahora, entre 55 % a 60 %)
Guerrilla (antes, entre 5 % y 12 %; ahora, menos de 5 %)

No todos los municipios que han recibido el impacto de la guerra directamente lo han sufrido de la misma manera e intensidad ni a todos los caracteriza el mismo nivel de presencia estatal; algunos muestran mayor presencia que otros. De la misma manera, los municipios que no han sido golpeados de manera directa por el conflicto armado también evidencian distintos niveles de presencia estatal. Además, esta Muestra Especial confirma que los municipios más vulnerables del país son aquellos en los que confluyen la debilidad estatal y han sufrido una mayor afectación por el conflicto”. Miguel García, codirector del Observatorio de la Democracia.